Feliz año queridos bloggers. Hemos entrado hace días en el nuevo año, y espero que no os haya impactado tanto la primera semana del curso.
Sinceramente, últimamente no he escrito apenas porque desde agosto han habido grandes cambios en mi vida. Ninguno de las semanas ha sido muy estable, pero no se preocupen, porque es en el buen sentido. Nunca hay que permitir que aquello que te estropee un día, te estropee el siguiente.
¿Pero saben? No me arrepiento de nada de lo hecho en 2012. He tenido mis errores, mis egoísmos, mis decepciones y hasta despedidas. No cambiaría nada de ello, ya que considero que todo sucede por algo.
¿Por qué sucede eso y no aquello? ¿Por qué debo aprender la lección tan pronto? ¿Por qué ahora? ¿Por qué no mañana?
Si nunca os habeis hecho preguntas, aceroslas. No hay que temerlas. Estar meses haciéndolas, estar meses ausentes del mundo, estar meses mimando vuestra mente. Puede que al principio cueste, sin embargo, cuando estas completamente confuso es lo mejor que puedes llegar a hacer.
Y por este 2013. En el aniversario de este blog. He tomado la decisión de cambiarlo. Va a cambiar de aspecto y contenidos a partir de ahora. Porque aquí expreso mis pensamientos, pero también quisiera haceros pensar. Algo de filosofía, pero solo para despertar vuestra curiosidad.
Comenzaron las auténticas divagaciones.


No hay comentarios:
Publicar un comentario